Caminando de noche, por la playa,
jugueteando con el agua tibia, metiendo mis pies en la suave arena,
con brisa fresca entre cada uno de mis cabellos,
busco en mi mente pensamientos profundos,
palabras adecuadas para formas unos cuantos versos que
valgan la pena ser leídos,
y, sin embargo, y como siempre,
mi única constante, eres tú.





