Siendo hoy una de esas noches que parecen en entero cotidianas, me topé con una película que sucitó en mi muchas dudas y pensamientos nuevos.
En repetidas ocasiones nos topamos con la interrogante de qué es el alma, si realmente existe, si realmente pesa 21 gramos, si es que acaso tenemos una dentro de nosotros. En lo personal, nunca había hondado más allá de estas preguntas hasta cierto punto "corrientes", por llamarles de algún modo.
Esta noche, Cold Souls abrió por completo mi panorama.
¿Qué sería de mi, de Usted, si quitaran su alma y la suplantaran con la de un intelectual polaco? ¿Tal vez con la de algún atleta de alto rendimiento? ¿Qué sería de nuestros destinos si pudiéramos revivir las memorias de algún vagabundo? Y aunque no sé hasta qué punto esto de ver y sentir cosas a través de un alma ajena sea cierto, (sobre todo la parte de ver extractos de otra vida), el hecho de verlo planteado de ese modo resulta apasionante.
¿Qué sería de mi, de Usted, si intercambiaramos almas, y yo pudiera vivir su esencia, y Usted la mia? ¿Cambiaría su visión de mi persona? ¿Lo vería yo diferente?
Sin tomar en cuenta que es un procedimiento totalmente ficticio, el simple planteármelo ha hecho de mi noche algo profundo. Y después de varías vueltas, no he sabido responderme si, en caso que se me presentará la oporunidad, sería capaz de hacerlo.
¿Lo haría Usted?
En repetidas ocasiones nos topamos con la interrogante de qué es el alma, si realmente existe, si realmente pesa 21 gramos, si es que acaso tenemos una dentro de nosotros. En lo personal, nunca había hondado más allá de estas preguntas hasta cierto punto "corrientes", por llamarles de algún modo.
Esta noche, Cold Souls abrió por completo mi panorama.
¿Qué sería de mi, de Usted, si quitaran su alma y la suplantaran con la de un intelectual polaco? ¿Tal vez con la de algún atleta de alto rendimiento? ¿Qué sería de nuestros destinos si pudiéramos revivir las memorias de algún vagabundo? Y aunque no sé hasta qué punto esto de ver y sentir cosas a través de un alma ajena sea cierto, (sobre todo la parte de ver extractos de otra vida), el hecho de verlo planteado de ese modo resulta apasionante.
¿Qué sería de mi, de Usted, si intercambiaramos almas, y yo pudiera vivir su esencia, y Usted la mia? ¿Cambiaría su visión de mi persona? ¿Lo vería yo diferente?
Sin tomar en cuenta que es un procedimiento totalmente ficticio, el simple planteármelo ha hecho de mi noche algo profundo. Y después de varías vueltas, no he sabido responderme si, en caso que se me presentará la oporunidad, sería capaz de hacerlo.
¿Lo haría Usted?
